ARTÍCULOS

 

Caracas, Febrero 2018

Vulnerabilidad Socio-ecológica al cambio climático

Construcción de un marco metodológico con las comunidades orientado hacia la planificación para la Adaptación

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Estimación participativa de la resiliencia y vulnerabilidad comunitarias ante la crisis climática. Una experiencia para la adaptación transformadora en San José de Galipán, VenezuelaVer más.

 

 

 

Caracas, Septiembre 2013

Estudio Multidiciplinario de la Palometa Peluda Hylesia metabus

JosÉ V. HernÁndez E, Frances Osborn y Jesus Eloy Conde

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A finales de 2004 y a principios de 2011 los habitantes de la península de Paria de estado Sucre sintieron nuevamente el azote de una plaga: Hylesia metabus, comúnmente conocida como palometa peluda...Ver más.

 

 

Sartenejas, 23 de noviembre de 2017, IDEA. Este jueves en las instalaciones del auditorio Andrés Bello de la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), se realizó una charla acerca de la Difteria coordinada por el Departamento de Seguridad e Higiene Ocupacional y llevada a cabo por el Dr. Esteban Hamilton. Recordemos que la difteria se trata de una enfermedad infecciosa que afecta principalmente a las amígdalas, la garganta, la nariz, el miocardio, las fibras nerviosas o la piel. Está erradicada y solo prevalece en algunas zonas tropicales y se produce por una bacteria llamada Corynebacterium difteriae.

La difteria, es altamente contagiosa y se contrae a través de las vías respiratorias. En concreto a través de las personas que han pasado la enfermedad o que son portadores sanos. Ataca sobre todo a niños menores de cinco años y a personas mayores de 60. En cuanto a los síntomas en principio, la difteria causa cefalea, fiebre alta, dificultades para tragar y ganglios linfáticos inflamados en la zona del cuello. Además, se puede formar una membrana en la garganta. Los síntomas suelen manifestarse de 3 a 9 días después del contagio.


¿Cómo se trata? La difteria se neutraliza principalmente con antibióticos, sin embargo, si la enfermedad empieza a producir una toxina que afecta al miocardio y al sistema nervioso que puede producir lesiones cardiacas, parálisis o incluso la muerte se deberá atacar con un suero antitoxina. En el caso de las personas que han estado en contacto con el paciente, deberán, en primer lugar, reforzar la vacunación. Esta vacuna se pone junto a la del tétanos y tiene una duración de 10 años. No obstante, si hace más de cinco que se administró, se deberá aplicar un refuerzo. Para los contactos más cercanos, se recurre a la profilaxis antibiótica con penicilina o eritromicina y, además, se les tomarán muestras faríngeas para saber si son portadores de la bacteria.

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